Seguramente será algo que consideres normal y cotidiano. Pensarás en el miedo como en algo que forma parte de tu vida, porque, de hecho, está siempre presente. Hasta tal punto que lo aceptas y ni siquiera te percatas de que lo que sientes en un momento determinado es ese temor que no te deja actuar libremente. Y es que crees que eres dueño de tus decisiones.... y NO es así. Todo cuanto eliges hacer ha sido condicionado por el miedo. ¿Miedo al fracaso? ¿Al ridículo? ¿Quizás a la soledad? ¿O simplemente miedo al cambio?

Existen temores de todas las clases, aunque todos están relacionados entre sí. Todos parten de una misma raíz: nuestra mente. El cerebro humano es el culpable de todo. O mejor dicho, la culpa la tiene un mal uso de nuestra capacidad para imaginar. Pues el miedo no es más que eso, un invento creado por nuestra imaginación. Empezamos a pensar que algo va a salir mal y nos echamos atrás. ¿Por qué, si ni siquiera ha ocurrido aún?
¿Así que para qué? ¿Para qué ponerse a imaginar que las cosas no nos van a ir bien? Una cosa es ser precavido y otra muy diferente es dejarse llevar por nuestros temores. Eso no puede ser. Los deseos, los sueños y las metas que tengamos están ahí, guardadas en una caja fuerte, y lo único que nos impide abrirla y luchar por ellos es ese candado: el miedo. Sólo necesitamos la llave que nos permita deshacernos de nuestro temores, y al menos, ya sabemos donde está: en ese cajón que tenemos por mente. La clave está en comprender que todo es fruto de nuestra imaginación.
Aprender a usar en nuestro favor esa capacidad con la que nos brinda nuestro cerebro es el secreto para triunfar. Tan solo busca por tu cajón. Insiste y no pares jamás. Con paciencia encontrarás la llave y entonces, serás libre. Las cadenas de tus miedos desaparecerán y conseguirás abrir esa caja fuerte. Tus deseos y tus metas estarán a tu alcance. Tus sueños podrán, por fin, hacerse realidad.

Existen temores de todas las clases, aunque todos están relacionados entre sí. Todos parten de una misma raíz: nuestra mente. El cerebro humano es el culpable de todo. O mejor dicho, la culpa la tiene un mal uso de nuestra capacidad para imaginar. Pues el miedo no es más que eso, un invento creado por nuestra imaginación. Empezamos a pensar que algo va a salir mal y nos echamos atrás. ¿Por qué, si ni siquiera ha ocurrido aún?
¿Así que para qué? ¿Para qué ponerse a imaginar que las cosas no nos van a ir bien? Una cosa es ser precavido y otra muy diferente es dejarse llevar por nuestros temores. Eso no puede ser. Los deseos, los sueños y las metas que tengamos están ahí, guardadas en una caja fuerte, y lo único que nos impide abrirla y luchar por ellos es ese candado: el miedo. Sólo necesitamos la llave que nos permita deshacernos de nuestro temores, y al menos, ya sabemos donde está: en ese cajón que tenemos por mente. La clave está en comprender que todo es fruto de nuestra imaginación.
Aprender a usar en nuestro favor esa capacidad con la que nos brinda nuestro cerebro es el secreto para triunfar. Tan solo busca por tu cajón. Insiste y no pares jamás. Con paciencia encontrarás la llave y entonces, serás libre. Las cadenas de tus miedos desaparecerán y conseguirás abrir esa caja fuerte. Tus deseos y tus metas estarán a tu alcance. Tus sueños podrán, por fin, hacerse realidad.