01 septiembre 2010

Carta de un viejo amigo

Querido Fran,

¿Cómo estás? Hacía mucho que no te escribía. Siento haberte tenido olvidado durante los últimos dos años, pero es que necesitaba tiempo para reponerme. Tú bien sabes que no se habían portado muy bien conmigo últimamente, aunque ya me sentía bien hace seis o siete meses, lo que pasa es que tenía miedo. No quería volver a sentirme roto.

Sin embargo eso es agua pasada. Ya lo tengo más superado y creo que es el momento de que vuelvas a tener noticias de mí. Para empezar, tengo que decir que si no fuera por esa chiquilla que ha aparecido en tu vida, yo no habría sido capaz de unir las fuerzas suficientes para aparecer de nuevo. Ella es tremendamente especial y supongo que tú mismo ya te habrás dado cuenta, pero aún así te lo hago saber.

Desde que estás con ella, me siento rejuvenecido, con ganas de dar lo mejor de mí otra vez. Es más, quiero conocerla. De verdad. He perdido el miedo. Estoy dispuesto a todo. Me da igual si sale mal y termino de nuevo hecho pedazos, porque siento que esa chica es única. Sería capaz, incluso, de quedarme con ella indefinidamente si así tú lo deseas. Puedes regalarme. Creo que es la elegida. Es el momento. Te acompañaré en éste salto de fe. Tengo el presentimiento de que saldrá bien.

¡A por todas!

Atentamente,

Tú Corazón.

5 comentarios:

  1. Tu corazón es muy listooooo!!!!jajajajaja
    Me ha gustado muchooo,es preciosooooo!!!
    QT!!;)

    ResponderEliminar
  2. oooooooooo (L) me alegro por ti Fran :) sólo cuando estamos preparados llega de verdad.

    ResponderEliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar