- Hola de nuevo...
* Muy buenas.
- ¿Qué haces aquí?
* Vengo a prevenirte.
- ...
* ...
- Pues no quiero que estés aquí... ¡Vete!
* Sabes que no puedo hacerlo.
- ...
* Lo hago por ti.
- ¿Por mí?
* Sí. Por ti.
- ¡Por favor! ¡No me hagas reír! Yo no te quiero aquí y tú lo sabes muy bien.
* Ya sé que no te gusta mi compañía.
- ¿Entonces?
* ...
- ¿Por qué vienes?
* Porque es bueno recordarte los peligros a los que estás sometido.
- ¿Peligros? ¿Qué peligros?
* Los que te acechan todos los días.
- ...
* Eres demasiado bueno. Piensas que todo es bonito. Que todo es perfecto.
- ...
* Pues hazte a la idea de que eso no es así. ¡Al final algo saldrá mal!
- ¡No!
* ¡Sí!
- ¡¡¡No!!!
* ¡¡¡Sí!!!
- ¡¡¡¡He dicho que no!!!! ¡Ya está bien! ¡¡¡Vete!!!
* ¡¡No!! ¡No me voy a ir! ¡Tengo que abrirte los ojos!
- ¿Pero qué me estás contando?
* Como lo oyes. Terminarán pasando. Todos tus temores se harán realidad.
- ...
* ...
- ¿Sabes qué?
* ¿Qué?
- No te tengo miedo.
* ¿Cómo no vas a tenerme miedo?
- Como lo oyes.
* No puedes no temerme. Yo soy tus miedos. Soy quien te recuerda cada día lo que podría pasarte. Soy quien te frena antes de cometer un error.
- No.
* ...
- Tú no eres real. Eres imaginación.
* ...
- Y sí que me has frenado muchas veces, pero ya se ha acabado. Me he perdido muchas cosas por tu culpa. Me has hecho ser peor persona.
* Te he hecho ser precavido y cauteloso.
- No. Por tu culpa no disfruto. Por tu culpa me invento problemas donde no los hay. Por tu culpa desconfío. Por tu culpa no soy feliz...
* ...
- Me haces daño y no puedo seguir así. Te quiero lejos, muy lejos de aquí.
* Pero...
- Quiero continuar mi viaje sin tu compañía. Contigo el camino se me hace interminable.
* Sin mí no serás capaz de ver las trampas que te depararán a lo largo del sendero.
- No me importa.
* ...
- Caeré en esas trampas si hace falta, y saldré de ellas luego más fuerte. Más seguro de mí mismo. Con más confianza.
* ...
- Y así, a medida que avance en mi trayecto, seré más sabio y seré capaz de esquivar las trampas. De esta manera, disfrutaré más de mi viaje.
*...
- ...
* ...
- En cambio, si me dejo llevar por tus palabras, nunca alcanzaré los conocimientos suficientes para no caer en ellas. Seré un bobo, viendo peligros en todas partes. Viendo trampas donde no las hay.
* Así no te harías daño. No tendrías por que pasar por la mala experiencia de verte atrapado en una.
- Pero no avanzaría. Nunca llegaría al final del camino. Nunca alcanzaría mis sueños.
*...
- Por favor, vete.
* ...
- ...
* Está bien... Tú sabrás lo que haces...
- Gracias.
* ...
- ...
* Adiós
- Adiós
Disfruto leyendo, y observo cómo compartes con los demás tu crecimiento.
ResponderEliminarTen cuidado por haber echado a ese *.
Yo me caigo constantemente. Es cierto que se disfruta, pero ojito. No quiero verte cojito.
De todas formas, yo opino que:
- mejor arrepentirse de algo que has hecho a arrepentirse de algo que no has hecho ;)
Con el tiempo, despues de muchos errores, aprendes a esquivarlos. ^^
ResponderEliminarNo cabe duda que no se puede "vivir" con miedo...solo se sobrevive....la cautela es necesaria...el miedo ,no...temer es morir mil veces...un abrazo
ResponderEliminarEl riesgo al temor es el factor que nos hace ser lo que somos, lo que vamos creando, y lo que vamos descartando a lo largo de nuestro viaje, alimentado e inspirado por nuestros errores y equívocos. Un saludo, compañero.
ResponderEliminarLos miedos son aquellos que nos incita a perder lo que más deseamos solo xq pensamos q nos puede hacer muchisimo daño.Con las experiencias pasadas nuestros miedos incrementan hasta que un día aparece alguien que te enseña que arriesgarte x lo que quieres merece la pena aunque no lo consigas.(K)(K)
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar